Pasar.
Como una sombra solemne
sobre el murmullo secreto del mundo.
Dejar que la noche se quiebre por dentro
desde la luna más triste,
como un abismo.
Enloquecer de deseo,
de inabarcable horizonte,
de alma,
de soledad.
Soñar.
Como una rosa encrespada
sobre el profuso universo interior
que la cobija y la expande.
POEMAS PARA UNA LLUVIA. Carmen Noel